¿Habrá teletransportación y súper humanos en 50 años?

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La sociedad contempla el futuro de la tecnología con aplomado optimismo. Se imaginan un mundo donde existirán bancos de órganos personalizados. La ceguera no será una enfermedad de infausto destino, pues siempre habrá un par de ojos, fabricados a nuestra medida, esperando en una nevera. La humanidad desafiará su imperfección y la vida se prolongará a límites ahora insospechados. Las computadoras se armarán de espíritu y crearán obras de arte: pinturas, novelas, cuentos. Algunos alcanzan a concebir la posibilidad de que existan máquinas de teletransportación y máquinas del tiempo.

Así lo revela un estudio de la firma de investigación Pew Internet y la revista Smithsonian (lo pueden leer completo aquí). Se les preguntó a los estadounidenses por sus perspectivas tecnológicas para la próxima mitad de siglo. El 59 por ciento de los encuestados considera que los avances de la ciencia mejorarán sus vidas. El 30 por ciento cree que la vida empeorará

Sin embargo, manifiestan cautela. El 66 por ciento, se muestra contrario, por ejemplo, a que la posibilidad de modificar el ADN conlleve a generaciones de niños perfeccionados en un laboratorio: súper humanos más inteligentes, más atléticos, más saludables. El 63 por ciento no es partidario de ver drones (robots voladores) de uso personal y comercial en espacio abierto.

Cabe recordar, en relación con este último apartado, que empresas como Google y Amazon ya han manifestado la posibilidad de adquirir flotas de drones para enviar recados a los destinos elegidos por los clientes.

La mayoría de los encuestados también evidenció reparos con la tecnología para vestir y los implantes tecnológicos. El 53 por ciento no se muestra partidario de la existencia de dispositivos que recopilen datos de forma permanente sobre el usuario y su entorno inmediato.

Una de las virtudes de la tecnología para vestir es que se encuentra provista de sensores que miden varios parámetros vitales como el ritmo cardíaco, los patrones de sueño, la temperatura corporal, entre otros. La evolución de estos dipositivos llevará a que los aparatos obtengan datos aún más detallados y relevantes. Algunos podrían ser usados con fines comerciales o políticos, indican expertos. Además reducirían la privacidad al mínimo.

Con respecto a los robots, el 65 por ciento teme que se conviertan en los sustitutos de personal médico para personas de avanzada edad y círculos sociales de bajos recursos.

Los lentos avances en colonización espacial han reducido las expectativas de construir emplazamientos humanos en otros planetas. Solo el 33 por ciento de los 1.001 adultos que conformaron la encuesta lo vislumbra como una gesta realizable. Tampoco se apuesta por avances que permitan controlan el estado del tiempo.

Ante la llegada de carros manejados a través de computadora, los encuestados muestran aceptación, pero no mayoritaria. El 48 por ciento manejaría un carro con dichas facultades técnicas.

Las invenciones favoritas de los americanos se relacionan, sobre todo, con creaciones o métodos para arribar más rápido a un lugar. El 10 por ciento compraría una máquina del tiempo. El 6 por ciento adquiriría un vehículo volador; el 4 por ciento, una nave espacial y el 3 por ciento, un dispositivo de teletransportación.

Otra arista de interés se relaciona con desarrollos enfocados en la salud y la longevidad.

El 8 por ciento de los adultos entre 30 y 49 años, además, compraría un robot de servicio, al mejor estilo de Robotina en Los Supersónicos.

¿Con qué invento sueñan ustedes?

 

By Redacción Tecnología

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Impresiónate con la impresión 3D

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Sus aplicaciones en diversas industrias no tienen límites e incluso parecen sacadas de una película de ciencia ficción. ¿Se te antoja una suculenta pizza impresa en 3D?

 

La impresión 3D es una industria que plantea un potencial inimaginable para muchos sectores. Por ejemplo, en el área médica en estos momentos y en alguna parte del mundo ya está siendo utilizada en pacientes que han sufrido un trauma grave, ya sea en la cabeza o en la cara. Este avance tecnológico permite a los cirujanos crear implantes que se adaptan a las necesidades de cada paciente.

A principios del año pasado, un “exoesqueleto” impreso en 3D ayudó a una mujer a caminar por primera vez desde que quedó enferma de parálisis en un accidente de esquí. De igual manera, médicos de la Universidad de Michigan utilizaron la impresión 3D para desarrollar una férula para mantener abiertas las vías respiratorias de un bebé de Ohio, lo que lo ayudó a respirar por primera vez en su vida sin el apoyo de una máquina.

Otra de las industrias donde la impresión 3D está siendo utilizada y que podríamos pensar que se trata de una película de ciencia ficción es en el área alimenticia. La Unión Europea anunció un fondo de cuatro millones de dólares con el objetivo de ayudar a desarrollar procesos de impresión en 3D para elaborar alimentos enfocados específicamente en los ancianos y, claro, éstos sí cumplen con los requerimientos nutricionales.

Te preguntarás cómo se puede crear comida con una impresora 3D. Se basa en generar alimentos a partir de espuma, polvos y geles. Podría compararse con una impresora normal de inyección de tinta, sólo que se utilizan estos productos como “tinta”. Otros investigadores ven este avance tecnológico como una herramienta para aquellos que se adhieren a dietas estrictas, ya sea para bajar de peso o por otras razones de salud, como alergias a los alimentos.

Hace año y medio que el ingeniero mecánico Anjan Contractor y su compañía Systems&Materials Research Corporation recibieron una donación de 125,000 dólares por parte de la NASA para crear un “sintetizador de alimentos universal”, que crea alimentos impresos en 3D. El prototipo funciona mediante polvos (o capas de proteínas) que provienen de animales, plantas o leche; el alimento más fácil de diseñar mediante este equipo es una pizza compuesta con polvos nutritivos, aceite y agua.

Por otro lado, la impresión 3D ya está empezando a mostrar signos de vida en el mundo del retail; por ejemplo, Amazon.com ya vende productos impresos en 3D, y varias empresas ofrecen servicios de impresión en 3D a los consumidores que quieren imprimir un diseño personalizado (juguetes, accesorios de vestir, zapatos, carcasas de teléfonos móviles, etcétera), pero que no tienen su propia impresora 3D.

Así como estos sectores están viendo en la impresión 3D importantes beneficios, este mercado, aún incipiente, tiene un gran potencial que deberá ser explotado por diversas industrias como la ingeniería y la arquitectura, la industria aeroespacial y de defensa, entre otras, por lo que se espera que la impresión 3D tenga un impacto significativo en los próximos años.

La firma de consultoría Canalys estimó que el crecimiento del mercado 3D, incluyendo impresoras, materiales y servicios asociados, para el cierre de 2014 llegaría a los 3,800 millones de dólares, y que continuaría experimentando un rápido desarrollo logrando alcanzar los 16,200 millones en 2018, lo que representa un aumento anual del 45.7%.

Por último nos queda agregar que como cualquier mercado en boga, Blue Coat Systems advierte que las impresoras 3D podrían convertirse en un nuevo vector de ataque por parte de los hackers; incluso, así lo ha revelado un informe publicado por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología de EU (NIST), en el que se explica que un fallo de seguridad puede comprometer la confidencialidad, la integridad y la disponibilidad de la información que pasamos a la impresora. Un aspecto que no hay que perder de vista.

 

By Daniel Casados

¿Qué oportunidades y retos nos trae “el internet de las cosas”?

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Algunos creerán que es algo de lo que se está empezando a hablar ahora, pero la idea del internet de las cosas lleva con nosotros desde 1999, usada por primera vez por Kevin Ashton.

Llevamos años esperando los primeros avances en este sentido, en el que cada vez más y más aparatos de nuestra casa y del entorno en el que vivimos estén conectados a internet, como nuestras persianas, nuestra nevera o nuestro coche. Además, cada vez es más fácil que esto se haga realidad debido a que en casi cualquier lugar tenemos acceso a internet, como en nuestro trabajo o a través de nuestro teléfono móvil con las tarifas de datos, lo que conlleva que podamos controlar casi cualquier electrodoméstico de nuestra casa, además de que los chips y sensores que necesitarían los aparatos para conectarse a internet son más y más baratos.

La ventaja más a la vista es que estos aparatos pueden conocer nuestras necesidades, activarlos desde nuestro móvil o adecuarse a ciertas situaciones: pueden hacernos el pedido de la compra si nos estamos quedando sin cierto alimento, hacer que se bajen las persianas a medida que va oscureciendo o ir encendiendo suavemente nuestra música favorita a medida que nos vamos despertando.

¿Y qué les interesa de estos aparatos a los profesionales del marketing? Pues simple y llanamente: nuestros datos. Qué compramos, qué música escuchamos, a qué hora nos acostamos o nos levantamos, qué productos elegimos para lavar nuestra ropa o cuál es nuestra cerveza favorita, y todo al más mínimo detalle. Aparatos conectados a internet que nos recomienden una gama de productos que saben que nos gusta, publicidad específica en nuestros dispositivos móviles.

Y esto también conllevaría también una asociación entre marcas. Imagine que una marca de electrodomésticos sólo nos recomiende una gama de productos de una marca: nos produciría un poco de rechazo, pero si hay ofertas de por medio, es muy probable que este tipo de asociación dé sus frutos.

Por el momento, los únicos aparatos que se conecten a otros y que ya estén en el mercado son los wearables, aunque éstos sólo se conectan a otros de la misma marca, por lo que las dos alternativas que quedan es que una sola marca acapare todo el mercado o que acaben conviviendo con un sistema común en el que todos estén conectados, sin importar la marca a la que pertenecen.

De momento tendremos que esperar cómo avanza el desarrollo y producción de estos nuevos aparatos conectados y, lo que es más importante para los usuarios: saber qué ocurrirá con nuestros datos, porque las brechas en la seguridad de los datos en la red se ha visto comprometida varias veces y los sistemas de seguridad no están del todo desarrollados para evitar posibles filtraciones.

 

By Marketing Directo